lunes, 27 de febrero de 2012

María Teresa Andruetto responde las 15 preguntas


1. ¿Qué respondés cuando te preguntan “a qué te dedicás”?
Desde hace unos años, escritora.

2. ¿Cómo llegaste a los libros para chicos y jóvenes y por qué te quedaste?
Aunque todavía no había publicado una línea, hacía mucho que escribía (novelas, cuentos, libros de poemas). Corrían los años ochenta, Editorial Colihue convocó a un concurso de cuentos y para ese concurso escribí (como si fuera para grandes, aunque después reajusté un poco el lenguaje pensando en el posible destinatario) un episodio que había sucedido en mi pueblo cuando era chica, un episodio popular que siempre me pareció un poco insólito. Lo mandé a concurso con el título “Dale Campeón”, obtuvo una mención y fue incluido en una antología (8 cuentos 8, Libros del Malabarista), es el mismo cuento que, con algunos ajustes, editó no hace mucho Calibroscopio con ilustraciones de Nicolás Arispe bajo el titulo Campeón.

3. ¿Cuál es tu primer recuerdo de un libro?
No sé cual es más antiguo si a) Yo muy chica, mucho antes de ir al colegio, sentada en el suelo, con mi mamá, en la cocina de mi casa, preguntándole por las letras de un libro de lectura de aquel tiempo llamado Yo aprendí a leer con UPA. b) mi hermana y yo muy chicas, más que chicas, en una misma cama las dos, con una eruptiva las dos, rayando con un lápiz rojo un libro de francés de mi mamá.

4. ¿Qué estás leyendo ahora?
Siempre muchas cosas casi al mismo tiempo. Ayer leí La muerte de Dios, el último libro de cuentos de Liliana Heker, que me encantó. Hoy Poesía en la escuela, una revista libro que me mandó la poeta Valeria Cervero, con poemas de chicos y reflexiones de poetas y un pequeño libro de Mirta Colángelo (Mensajes en botellas, Vox, Bahía Blanca, 2011) sobre experiencias creativas con chicos, anteayer terminé Vacío y plenitud (Francois Cheng, editorial Siruela), un libro bellísimo sobre pintura china, casi diría sobre poesía.

5. ¿Cómo y dónde trabajás un proyecto?
Siempre en casa, en mi computadora, en mi escritorio. Sobre todo en verano, mejor si en medio de cierta rutina. Tengo mucha tendencia a distraerme con otros proyectos, otras escrituras aledañas, las ramas de los proyectos mayores de escritura (una novela, un libro de poemas, un libro de cuentos), que a la vez me atraen y me asustan.

6. ¿Qué detestás de los libros para chicos y por qué?
De ciertos libros para chicos como de ciertos libros para grandes, la falta de profundidad, la falta de sutileza, la falta de sugerencia, la falta de ambigüedad

7. ¿Cuál es tu lugar y momento favorito para leer?
A diferencia de escribir, puedo leer en cualquier parte. En casa, por supuesto, pero también en casa de otros, en viaje, en un ómnibus urbano, uno de larga distancia o un avión…

8. ¿Tenés algún sueño recurrente para compartir?
Recuerdo muchas veces los sueños, algunos son frondosos, me han dado en alguna ocasión alguna idea, pero la materia de mi escritura es el mundo que llamamos real. Las personas de este mundo sobre todo, lo extraordinario de cada uno de nosotros, lo extraordinario de las vidas comunes.

9. ¿Qué superpoder te gustaría tener y cómo lo usarías?
No me atrae lo de los superpoderes, tampoco sé si sabría usarlos, no se me ocurre para qué. Para evitar la muerte, tal vez, pero quién sabe cómo sería la vida sin la muerte…

10. ¿Algún/algunos libro/s de tu biblioteca ideal para recomendar?
Muchos, distintos cada vez. A los que mencioné que acababa de leer, los recomendaría hoy, que acabo de leerlos. Siempre ha sido así, hay tantos libros que me gustan, que me gustaron a lo largo de la vida. También algunos que nunca se van: los libros de Pavese, Eisejuaz de Sara Gallardo, Edipo rey de Sófocles, la poesía de Eugenio Montale, Las dulzuras del hogar de Flannery O Connors, Tres golpes de timbal de Daniel Moyano, Ficciones de Borges, los cuentos de Onetti, la poesía de Circe Maia, Retrato de grupo con señora de Heinrich Boll, Los anillos de Saturno de Sebald, Moderato Cantabile o la serie de Lol Stein de Marguerite Duras, Pedro Paramo de Juan Rulfo, los cuentos de Amalia Jamilis, Cuentos de invierno de Isak Dinesen, La fiesta en el jardín de Katherine Mansfield, El mono gramático de Octavio Paz o Diario de una buena vecina de Doris Lessing, entre tantos otros.

11. Una preocupación actual.
Siempre tengo preocupaciones sociales. Mis preocupaciones personales, que siempre las hay, en este momento no son acuciantes.

12. Un logro del que estés orgullosa.
Varios, de orden y dimensión muy diversa. Haberme sentido parte de ciertos procesos sociales, haber criado a mis hijas, haber podido resolver carencias económicas a fuerza de trabajo, haber podido organizar mi vida de modo de sostener la escritura,  haber construido una pareja después de haberme destruido en otra, haber dejado de fumar..., haber conservado amigas de todas esas etapas de mi vida, tan dispares en fortuna e infortunios!

13. ¿Cuál era tu libro favorito cuando eras chica?
Depende de la edad. En la infancia, antes de empezar a leer en un sentido literario (esto empezó a suceder hacia los 12 o 13 años): Corazón, La isla del tesoro, Vida de San Francisco de Asís, La cabaña de Tío Tom, Las aventuras de Tom Sawyer, El Jardinero de Tagore, Leyendas argentinas, El nido de cóndores de Olegario Andrade, Recuerdos de provincia, cosas así, tan diversas como insólitas.

14. Una recomendación para quien se quiere dedicar a lo mismo que vos.
Lecturas, mucha atención, un poco de disciplina.

 
15. Algo que te dé alegría inmediata.
Los logros de mis hijas.


Se puede visitar aquí su página web.

lunes, 3 de octubre de 2011

Graciela Repún responde las 15 preguntas



1. ¿Qué respondés cuando te preguntan “a qué te dedicás”?
Escritora y coordinadora de talleres literarios.

2. ¿Cómo llegaste a los libros para chicos y jóvenes y por qué te quedaste?
Por mi hija, por un jefe abusivo y por un concurso de Artes y Ciencias que patrocinaba Coca Cola. Cuando nació mi hija mayor, le compramos, entre otros, una colección de libros que nos fascinó. Se llamaba “Veo-Veo”, de Hyspamérica, dirigida y en muchos casos traducida, por María Elena Walsh. Yo trabajaba como jefa de arte y redactora creativa en una empresa de tarjetas y posters que quedaba casi en Tigre, muy lejos de casa y extrañaba mucho a mi bebé. Tenía un acuerdo: cuando terminaba el trabajo, fuera la hora que fuera, me iba. Pero a mi jefe no le terminaba de cerrar que tuviera tanta libertad y me inventaba dificultades o temas agarrados de los pelos para que cumpliera el horario general. Para no regresar odiándolo, durante el largo viaje en el 60, me distraía imaginando cuentos. Así se me ocurrió uno que decidí enviar, dos años más tarde, al concurso Coca Cola. Quedó seleccionado, salió publicado y por ese cuento, Canela, que en ese momento estaba en Sudamericana, se interesó en mi producción y me llamó. Pero mi producción todavía no existía y acababa de tener a mi segundo hijo, así que no tenía demasiado tiempo para escribir. Recién aparecieron textos nuevos un año más tarde, cuando me pidieron colaboración para varios libros de lectura de Santillana... Luego gané otro concurso y me empezaron a llamar de diferentes lugares.

3. ¿Cuál es tu primer recuerdo de un libro?
No recuerdo un libro concreto. Pero si la felicidad.

4. ¿Qué estás leyendo ahora?
Mucho teatro (me da por épocas) Mucho libro álbum -para compartir con mis alumnos- salpicado con policiales, y humor (eso, siempre). Siempre alguna novela. Poesía. Y en este momento específico, y hasta que mis hijos terminen sus carreras; mecho con filosofía y teoría literaria, porque algunos temas los compartimos y repasamos juntos.

5. ¿Cómo y dónde trabajás un proyecto?
Cuando tengo un proyecto, el proyecto me tiene a mí. Me atraviesa. Aunque, por un tiempo, al principio, trato de escapar. Después lo trabajo en cualquier lado y horario, escribiendo en cuaderno, compu, lo que tenga a mano. Sistematicidad: cero.

6. ¿Qué detestás de los libros para chicos y por qué?
Más que detestar, últimamente me molestan los que dicen lo contrario de lo que parecen decir, y los que disfrutan más los "especialistas" que los chicos.

7. ¿Cuál es tu lugar y momento favorito para leer?
Cualquiera.  Donde puedo y como puedo. Robo ratitos, los cuelo.

8. ¿Tenés algún sueño recurrente para compartir?
Los estoy escribiendo.

9. ¿Qué superpoder te gustaría tener y cómo lo usarías?
Alguna vez me dijeron que en el horóscopo maya soy una "enlazadora de mundos". No sé a qué se referían, ni cómo lo supieron, pero me gustaría poder unir universos. También me gustaría ser "Destacadora de puntos tangenciales", que me suena como algo parecido.

10. ¿Algún/algunos libro/s de tu biblioteca ideal para recomendar?
¡Demasiados! Puedo enumerar autores que en distintas épocas me deslumbraron y me enamoraron, y que, a pesar del tiempo, siguen conservando una madura seducción. Sófocles, Shakespeare, los mitos griegos, el Kalevalla, Ibsen, Pessoa, Faulkner, Cortázar, Calvino, Chandler, Hammett, Auster, Borges, Chesterton, Murakami, Pamuk, Berger, Cheever, Stendhal, Dostoievsky. Camus, Ocampo, Basho, Salinger, Saki, Beauvoir, Cervantes, Felisberto, Miguel Hernández, Mansfield, Joyce, Belli. Bolaño. ¡Y estoy mencionando pocos!

11. Una preocupación actual.
Tengo preocupaciones sociales, literarias, etarias, físicas, mentales, espirituales, locales y universales y mi preocupación actual es como vivir con ellas o sin ellas.

12. Un logro del que estés orgullosa.
Haber sobrevivido con gracia y –con mucho orgullo por los co-equipers que hicieron el camino conmigo-, a la escritura de una novela con tres colegas, de varios libros a dúo, y de una novela familiar donde, en cada caso, las voces de cada uno se hacen oír y provocan regocijo.

13. ¿Cuál era tu libro favorito cuando eras chica?
Depende de la edad. Pero el que recuerdo con más cariño e identificación -por el tipo de familia de la protagonista- era Violeta, de Withfield Cook, colección Robin Hood.

14. Una recomendación para quien se quiere dedicar a lo mismo que vos.
Amor, pasión, y dedicación.

15. Algo que te dé alegría inmediata.
El cariño.

Para conocer más sobre Graciela, aquí una breve entrada en Wikipedia y su perfil en Facebook.

jueves, 28 de julio de 2011

Valeria Cis responde las 15 preguntas



1. ¿Qué respondés cuando te preguntan “a qué te dedicás”?
Depende: si tengo ganas de explicar (siempre hay que explicarlo) digo ilustradora de libros infantiles.
Si no, docente.
Si es un formulario, seguramente no existe un ítem que se acerque al menos.
Una vez me dijeron que era más o menos como que dijera que era astronauta… ¡muy divertido! ¿Por qué resultará tan extraño?

2. ¿Cómo llegaste a los libros para chicos y jóvenes y por qué te quedaste?
Llegué cuando era chica, nos conocimos, nos enamoramos y nunca mas pudimos separarnos. Los libros y yo, claro!
  
3. ¿Cuál es tu primer recuerdo de un libro?
Cuando era chica mi tía Nesi me regalaba los mejores libros, los atesoraba. Uno que recuerdo es La isla de los cuadrados mágicos de Paul Klee y Disparatario de Elsa Bornemann.
  
4. ¿Qué estás leyendo ahora?
Ahora, ahora ahorita mismo? Genealogía de una bruja de benjamín Lacombe y Sebastien Perez. Estoy en ese tiempo, espero transitorio, en el que no puedo leer libros, novelas o historias largas. No encuentro el momento para dedicarle algunas horas a la lectura. Ya mis hijos crecerán y la demanda no será tan grande. Por ahora disfruto de ambas cosas: de mis hijos y de los momentos de lecturas que compartimos.

5. ¿Cómo y dónde trabajás un proyecto?
El proceso empieza en el mismísimo momento en que me llega el trabajo. Lo mastico desde ese instante y a veces pasan muchas horas hasta que me siento a “dibujar”.
Primero hago bocetos, y se los mando al editor para que haga correcciones (o no. Me hace muy feliz cuando es “o no”) hago estos bocetos ya en la hoja buena, sobre la que voy a pintar. Porque antes calcaba los bocetos y nunca quedan iguales (shh, nunca digo que el boceto ya es el original)
Y después, pinto. Es la parte que mas me gusta. El olor, los colores, los pinceles, el frasco de agua que cambio cuando ya no da más…
Dónde es una pregunta muy interesante: tengo mi estudio en un cuartito atrás de mi casa. Ahí es donde generalmente trabajo, tengo la compu y todo lo demás. Pero soy nómade, llevo mis cosas por toda la casa por todos lados:
Si es muy temprano (hay personas que prefieren quedarse hasta tarde, yo prefiero levantarme temprano, tipo 5 cuando tengo mucho trabajo) llevo mis pinturas (las tengo en valijitas), papeles, pinceles, lápices, a la cocina. Si es un día de sol, esos de invierno que dan ganas de estar al aire libre, al jardín (pero en la sombra, no puedo trabajar al sol directo, me hace mal a los ojos). Por eso La Casuni es mi casa, toda ella. No solamente el taller.

6. ¿Qué detestás de los libros para chicos y por qué?
Que tengan muchos colores y todos saturados. Hacen ruido, gritan todos a la vez.
Y que les hablen a los chicos de una manera boba, como creyendo que si no utilizás ese lenguaje, los chicos no van a entender. Y no estoy diciendo “hablar” solamente por las palabras. Cuando el lenguaje visual es chato también, eso me molesta.


7. ¿Cuál es tu lugar y momento favorito para leer?
En la cama, a la hora de la siesta.

8. ¿Tenés algún sueño recurrente para compartir?
Sí: que tengo que subir o bajar de un ascensor en movimiento…

9. ¿Qué superpoder te gustaría tener y cómo lo usarías?
Definitivamente, volar. Lo usaría absolutamente para mi propia satisfacción (es que me gustaría mucho volar).
 
10. ¿Algún/algunos libro/s de tu biblioteca ideal para recomendar?
Uff! Hay muchos! Pero podría ser El elefante encadenado de Jorge Bucay y Gusti. Las imágenes y el texto crean una fantástica combinación en este libro.
Cenicienta, ilustrado por Roberto Innocenti, Giselle de vidrio de Beatrice Allemagna y cualquiera ilustrado por Benjamín Lacombe. Exquisito!
  
11. Una preocupación actual.
Como hacer para disimular la línea de contorno cuando uno trabaja digitalmente. El mundo de la ilustración digital me está atrapando. Me resisto pero escucho su voz cada vez más cerca…

12. Un logro del que estés orgullosa.
Haber ilustrado libros en diferentes idiomas. 

13. ¿Cuál era tu libro favorito cuando eras chica?
Me encantaría recordar el título: era de un nene que se llamaba Samuel, y que con sus amigos jugaban a disfrazarse con la ropa que los vecinos les regalaban. El barrio era como en un bosque y lamento muchísimo no tenerlo entre mis manos. ¿Alguien sabe cual es este libro? ¿Alguien lo conoce?
La culpa es de mi mamá: sí, a vos, Chela, te acuso con el dedo: regalaste mis libros de la infancia, sobre todo este, no sé a quién se los diste! Por qué!
Bueno, te perdono…

14. Una recomendación para quien se quiere dedicar a lo mismo que vos.
Que no esperen nada de los demás. La búsqueda es personal.
Que sigan trabajando con pasión a pesar de que parezca que nunca va a dar sus frutos.

15. Algo que te dé alegría inmediata.
Mis hijos.

Para conocer más sobre Valeria y su trabajo, pueden visitar su web y su blog.

miércoles, 15 de junio de 2011

Catalijo en Imaginaria

Nueva entrega, de ratón de biblioteca: ponencias sobre bibliotecas y nuevas tecnologías, dos blogs de una bibliotecaria y su amor por los libros y las bibliotecas, y dos sitios que visitan antiguos ejemplares ilustrados y comparten sus hallazgos. Aquí, en Imaginaria.

lunes, 16 de mayo de 2011

Internationale Jugendbibliothek Fellowship Programme

Fui seleccionada para participar del programa de becas que da la Biblioteca Internacional de la Juventud en Munich.
Pasé en ese lugar mágico seis semanas increíbles. Y además, tuve la oportunidad de ir por primera vez a la Feria del libro infantil en Bolonia.
Por acá algunas reflexiones personales sobre el viaje (y más con la etiqueta "viaje") y más fotos.

Otras pongo acá:






sábado, 14 de mayo de 2011

Norma Huidobro responde las 15 preguntas



1. ¿Qué respondés cuando te preguntan “a qué te dedicás”?
Digo que soy escritora.

2. ¿Cómo llegaste a los libros para chicos y jóvenes y por qué te quedaste?
Llegué con mis hijos. Les leía mucho y también les contaba cuentos que iba inventando en el momento, a medida que hablaba, con cualquier personaje o situación que ellos mismos me pidieran. Un día me pidieron un cuento con un planeta desconocido y, más o menos al mismo tiempo, me enteré de un concurso de cuento infantil organizado por la UTPBA. Escribí el cuento y lo mandé al concurso. Se elegían ocho cuentos, que se publicaban en un solo libro; el mío fue uno de los elegidos. Así empecé con lo infantil, aunque antes había empezado con el cuento para adultos.  Y seguí porque me gustó y me sentí muy cómoda.

3. ¿Cuál es tu primer recuerdo de un libro?
Una imagen: un enano sonriente, de ojos muy grandes, con un gorro rojo, que corre llevando una especie de botellón en una mano; y creo que tenía una pipa en la otra mano, no estoy segura. Recuerdo también la textura del papel, gruesa, porosa, y hasta el olor. Pero no sé qué libro era; nada, ni el título ni el cuento. Seguramente yo era muy chica cuando tuve ese libro, mucho antes de aprender a leer.

4. ¿Qué estás leyendo ahora?
Un arte espectral (Reflexiones sobre la escritura), de Norman Mailer; Dragón, de Gustavo Roldán; Blanco nocturno, de Ricardo Piglia.

5. ¿Cómo y dónde trabajás un proyecto?
Todo el día y en todas partes, porque empiezo pensando y después escribo. Cuando empiezo a pensar una novela, casi no pienso en otra cosa, y cuando ya la estoy escribiendo, lo mismo. Tomo notas en cuadernos que viven en la mesa de la cocina, en libretas y libretitas que viven en mis carteras; jamás voy a ningún lado sin papel y sin lapicera. Cuando empiezo a escribir la novela, lo hago directamente en la notebook, en mi estudio o en la cocina. Mi estudio es, en realidad, el dormitorio de mi hija, que quedó libre cuando se mudó, y del que me apropié inmediatamente, antes de que a otro se le ocurriera hacer lo mismo. Pero lo de la cocina debe de ser algo ancestral, es mi lugar preferido de la casa, así que cada tanto agarro la notebook y la llevo allí; es una especie de necesidad que me surge de pronto, es como volver a la cueva.

6. ¿Qué detestás de los libros para chicos y por qué?
Las moralinas. Los mensajes. Los famosos “valores”. Por favor. Las buenas intenciones me matan; detesto todo eso puesto a priori para que los chicos hagan una lectura “provechosa”, para que aprendan a ser buenos, educados y adecuadamente sometidos. Odio esos libros. Odio esas historias que no permiten que los chicos (los chicos personajes) hagan nada sin el apoyo del adulto: el adulto bueno, medido, que nunca se equivoca, ya sea el papá, la mamá o el abuelo; el adulto ejemplar que los acompaña y los guía en sus aventuras, y se convierte en su cómplice como si fuera un niño más. ¿Por qué no dejan que los chicos hagan las cosas solos? Ya bastante intromisión de adultos ejemplares hay en la realidad. ¿Por qué hay que soportarlos en la ficción también?
 
7. ¿Cuál es tu lugar y momento favorito para leer?
Me gusta leer en la cocina, durante el desayuno y las comidas (en el caso de comer sola). Comer y leer son dos actividades que se combinan bien. Me gusta leer sentada, con el libro sobre una mesa y apoyado en un servilletero, por ejemplo, a modo de atril; por lo cual no sólo la cocina resulta adecuada, sino también los bares, cosa que hago con mucha frecuencia, ir a los bares, quiero decir; nunca salgo sin un libro en la cartera, porque sé que en algún momento entraré a un bar en busca de un café y un rato de lectura.

8. ¿Tenés algún sueño recurrente para compartir?
Tengo un sueño con casas, casas bellísimas, grandes, con portales, columnas, escaleras, casas suntuosas, antiguas, y otras no tan antiguas y más sencillas, con patios y muchas ventanas y galerías, siempre en lindos lugares, con plantas, con espacios abiertos, con árboles, con alguna playa cercana, no sé si de río o de mar, pero una playa. A veces las veo desde afuera y otras veces estoy adentro, y siempre tengo la sensación de haber llegado a una meta, de haber encontrado lo que estaba buscando y de saber que no era esa la primera vez que las veía o las recorría. Es un sueño lindo, de llegada, de encuentro, de sorpresa, de hallar lo que se busca en el preciso momento en que no se lo está buscando.

9. ¿Qué superpoder te gustaría tener y cómo lo usarías?
Me gustaría tener la facultad de volverme invisible para poder entrar en las casas que me gustan y espiar a mis anchas. Me gustaría mover cosas sólo con el poder de mi mirada, como Matilda; este poder lo usaría para causas justas y cotidianas, como hace ella. Por ejemplo, cada vez que el 168 pasa con el semáforo en rojo por la esquina de mi casa, movería un adoquín para que se le estrellara en el techo (teniendo cuidado de no lastimar a nadie); haría lo mismo con los autos.
 

10. ¿Algún/algunos libro/s de tu biblioteca ideal para recomendar?
Montones, pero seré discreta. Todo Raymond Chandler, el Quijote, Rulfo, Wilkie Collins, especialmente La dama de blanco y La piedra lunar; Carson McCullers, todo, pero más que nada, Frankie y la boda y El corazón es un cazador solitario; La conjura de los necios, de John Kennedy Toole; los cuentos de Haroldo Conti; Los adioses, de Onetti; Ceremonia secreta y Rosaura a las diez, de Denevi; El limonero real, de Juan José Saer; El evangelio según Jesucristo, de Saramago; Guerra del tiempo, de Alejo Carpentier; Ema Wolf, todo; Tolkien, con El hobbit y El señor de los anillos; todo Roald Dahl; La saga de los confines y Amigos por el viento, de Liliana Bodoc; Estupor y temblores, de Amélie Nothomb; Maxi Marote y En la línea recta, de Martín Blasco; Orgullo y prejuicio, de Jane Austen; La sombra del viento, de Zafón; Jane Eyre y Cumbres borrascosas, de las Brontë; todos los cuentos de Fogwill; Los cuentos populares italianos, de Ítalo Calvino… Y paro acá porque dije que iba a ser discreta.

11. Una preocupación actual.
La discriminación. Es una problemática de siempre, pero la veo tan arraigada en nuestra sociedad, que realmente me preocupa. La falta de sensibilidad social de tanta gente me aterra.

12. Un logro del que estés orgullosa.
Mi familia. Mis libros. El haber podido dedicarme a hacer lo que me gusta.

13. ¿Cuál era tu libro favorito cuando eras chica?
Cuando era muy chica, los cuentos tradicionales; sobre todo, Cenicienta; y las revistas de historietas. Un poco más grande, Mujercitas y Tom Sawyer; a los trece, los policiales de la colección El Séptimo Círculo.

14. Una recomendación para quien se quiere dedicar a lo mismo que vos.
Que lea mucho, muchísimo. De todo. Pero si se quiere dedicar especialmente a la LIJ, que sepa que es fundamental leer autores de LIJ. A veces, los escritores de LIJ se saltean este requisito. Leer y escribir. Escribir y corregir. Corregir y corregir. Ser un poco humilde (no sé si es la palabra adecuada), no creer que lo que uno hace es inmejorable: siempre se puede mejorar. Dar a leer y escuchar al lector. Dejar lo escrito en reposo unos días, y luego seguir batiendo, agregando ingredientes, sobando la masa, hasta lograr el punto deseado, luego llevar a horno moderado y esperar el resultado. Y si en una de esas la torta se aplasta o se quema, a no desanimarse: empezar una nueva, que seguramente saldrá mejor.

15. Algo que te dé alegría inmediata.
La lluvia. Los árboles al comienzo de la primavera, cuando empiezan con los brotes y las flores. Los árboles en otoño, sobre todo esos que se ponen de un amarillo dorado furioso. Comer cosas ricas. Los días fríos con sol. Los días fríos sin sol. Mirar para arriba y descubrir, de golpe, una luna llena, redonda y gorda como ella sola. La risa de los demás, que enseguida me la contagio.

Datos sobre Norma en Wikipedia.

martes, 19 de abril de 2011

Catalijo en Imaginaria

Nueva entrega: este número con un paseo por el sitio web de IBBY México, una selección de enlaces con datos sobre los primeros ilustradores de libros para chicos y recomendaciones para visitar la feria de la mano de Julianas Editoras y Eterna Cadencia.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Istvansch responde las 15 preguntas

















Foto: Uri Gordon - ugordon@gmail.com

1. ¿Qué respondés cuando te preguntan “a qué te dedicás”?
“Ilustrador”... y en el microsegundo siguiente pienso que también escribo y entonces digo “escribo y dibujo libros para chicos”… y entonces me doy cuenta que también edito y agrego “bah, hago libros para chicos”… y el que no me conoce se va pensando “hoy conocí a un tipo raro”

2. ¿Cómo llegaste a los libros para chicos y jóvenes y por qué te quedaste?
Dibujo y escribo desde niño, cuando adolescente hacía historietas y humor gráfico desde San Jorge, mi ciudad en Santa Fe, donde vivía, al buscar trabajo en Buenos Aires para mudarme conocí a Laura Devetach, Gustavo Roldán y Graciela Montes, que me dieron para hacer mis primeros libros, uno en Colihue, otro en El Quirquincho. Me fascinó eso de tener un territorio entero de papel para explorar como propio, perdurable y no efímero como las revistas o los diarios en donde había publicado mis primeras cosas, y aquí me quedé.

3. ¿Cuál es tu primer recuerdo de un libro?
Mi casa de infancia estaba repleta de libros, mis padres eran muy lectores. Nunca hubo televisión, así que el programa diario era leer. Creo que el primer libro “largo” que leí y que me acuerdo fue 20.000 leguas de viaje submarino, creo que lo recuerdo tan vívidamente porque me había saltado una página en una de esas descripciones largas que hace Verne ¡y me sentía culpabilísimo!

4. ¿Qué estás leyendo ahora?
Nadie acabara con los libros, de Umberto Eco y Jean-Claude Carrière. Un libro que desde ya estoy considerando imprescindible para dar como bibliografía cuando me dicen que los soportes virtuales son taaan importantes y yo no lo creo.

5. ¿Cómo y dónde trabajás un proyecto?
En mi estudio, en mi casa, tratando de estar lo más aislado posible el o los días que necesite para hacerlo.

6. ¿Qué detestás de los libros para chicos y por qué?
La superproducción. El que se privilegie la necesidad de nuevos títulos en la góndola antes que la calidad. La labilidad de los editores que dejan pasar textos o dibujos flojos ante la urgencia que impone esa realidad.

7. ¿Cuál es tu lugar y momento favorito para leer?
De tardecita después de un buen día productivo, tirado en la cama comiendo algo rico.

8. ¿Tenés algún sueño recurrente para compartir?
Muchas veces sueño que vuelo, eso es de una gran felicidad y significa que las cosas van bien.

9. ¿Qué superpoder te gustaría tener y cómo lo usarías?
La teletransportación, y me voy al parís de la Belle Epoque, o a los sesentas al menos… algo que me lleve lejos de esta época de maquinitas y códigos y telefonitos… me apabulla la inmediatez, la falta de intimidad, la necesidad de presencia constante que esta época obliga. Me gustaría volver a un tiempo en que la ausencia existía, en que ¡si no estabas… no te podían encontrar!

10. ¿Algún/algunos libro/s de tu biblioteca ideal para recomendar?
Espantapájaros, de Oliverio Girondo. La saga de la Fundación, de Isaac Asimov. Historias sobre todo inverosímiles, de Alasdair Gray. El catálogo de Novedades ACME, de F.C.Ware. Amphigorey, de Edward Gorey. Casi todo Poe. Kveta Pacovskà y Wolf Erlbruch como ilustradores que te abren la cabeza. 

11. Una preocupación actual.
Mi dispersión por los viajes para presentar mis libros. Le empecé a robar tiempo a las presentaciones para crear y eso debe ser al revés: robarle tiempo al crear para todo lo demás. Estoy trabajando para reordenar eso.

12. Un logro del que estés orgulloso.
Mi tarea como docente. Me produce una inmensa emoción cuando un editor conocido me dice que algún ex-alumno está haciéndole algún buen trabajo y me nombra con cariño. 

13. ¿Cuál era tu libro favorito cuando eras chico?
Las mil y una noches, me lo prestó la Ale Costero, compañera de primaria, y se lo pedí tantas veces para releerlo que me lo terminó regalando.

14. Una recomendación para quien se quiere dedicar a lo mismo que vos.
Escapar de la vorágine editorial y dedicarle a cada proyecto el tiempo que necesite. Si son años, que lo sean; si implica sufrimiento, que se sufra. La felicidad de sentir que una obra tiene absolutamente todo lo que uno podía darle es mucho mayor al simple hecho de “tener el libro en la mano prontito”.

15. Algo que te dé alegría inmediata.
La llegada del verano y el calor. Detesto el frío y cualquier clima intermedio.


Aquí el blog de Istvansch.